jueves, 30 de agosto de 2012

LA HISTORIETA





a) Definición:
La podemos definir como narración de una historia, un tema o problema a través de una secuencia de cuadros, donde se complementan los dibujos y el texto.
Hay historietas donde no aparece texto; en estos casos, los dibujos son lo bastante expresivos y están ordenados de tal manera que permitan al espectador captar claramente el tema que plantean.


b) Objetivo:
La finalidad principal de las historietas que aparecen en este libro es ayudar al grupo a conversar sobre un tema determinado. También, se pueden emplear para lograr los siguientes objetivos:
* Conocer, proclamar, ayudar a memorizar un texto bíblico.
* Provocar un cuestionamiento de actitudes personales o grupales.
* Presentar un hecho de vida que lleve a la reflexión grupal.

Desarrollo:
1. El Animador hace una breve introducción.
2. Se entrega una copia de la historieta a cada equipo o a cada persona. También, se puede confeccionar una ampliación de los cuadros y ubicar en un lugar visible para el grupo.
3. Los equipos reciben una ficha con las preguntas para dialogar (si el grupo es pequeño, se evita el trabajo en equipo y se pasa inmediatamente a responder entre todos las preguntas).
4. En un plenario, se escucha el resultado del trabajo en equipos.
5. Enseguida, se pasa a un momento de profundización. Esto se puede realizar, también, por medio de la lectura de algún documento, de una charla a cargo de un especialista, etc.
6. Las conclusiones de los equipos se pueden presentar en un plenario por medio de una historieta confeccionada por sus integrantes. Al finalizar este momento, los participantes asumen un compromiso concreto sobre el tema tratado.


Ejemplo:
Historieta : Inés y su mamá
Destinatarios : Jóvenes y adultos
Tema: La comunicación familiar
Objetivos: Que los participantes reflexionen sobre cómo mejorar su comunicación en la familia.


PREGUNTAS PARA EL TRABAJO EN EQUIPO
1- ¿que ocurre en esta familia?
2- ¿Cómo describirias a cada uno de los personajes?
3- ¿Que dirias a la mama de Inés?
4- ¿Cuales son las causas que impiden la buena comunicación en esta familia?
5- Qué otras causas provocan la incomunicación familiar?
6- ¿Que efectos produce la incomunicación?
7- ¿A ustedes les cuesta comunicarse con los demas? ¿por qué?
8- ¿Cómo calificarías la comunicación en este grupo?

AÑO DE LA FE

AÑO DE LA FE

AÑO DE LA FE

¡El Año de la Fe!
Que la fe sea compañera de vida, compromiso a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo.
 
¡El Año de la Fe!
¡El Año de la Fe!
Quiero anunciar en esta Celebración Eucarística que he decidido convocar un «Año de la Fe» que ilustraré con una carta apostólica especial. Este Año de la Fe comenzará el 11 de octubre de 2012, en el 50º aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de noviembre de 2013, solemnidad de Cristo Rey del Universo. Será un momento de gracia y de compromiso por una conversión a Dios cada vez más plena, para reforzar nuestra fe en Él y para anunciarlo con alegría al hombre de nuestro tiempo (Homilía de Benedicto XVI en la santa Misa para la nueva evangelización, 16 octubre 2011).

Con estas palabras, el Santo Padre ha convocado a toda la Iglesia a movilizarse a favor de la gran empresa de la fe en nuestro tiempo. Estos últimos decenios nos han acostumbrado a celebrar "El Año Internacional de...", pongamos, por ejemplo, la cultura, la paz, la biodiversidad, el planeta tierra, la fe religiosa. ¿No es paradójico que algo tan perenne y universal como son los valores humanos, tenga que celebrarse con un Año Internacional a su favor? ¿Tantos enteros han bajado estos valores en nuestra sociedad que se necesita del fuerte empujón de un Año Internacional para elevarlos? ¿Qué sentido tiene y qué se pretende con la celebración de un Año Internacional, tan frecuente en nuestro tiempo? ¿Qué frutos se esperan de él?

Pueden ser varios los motivos para convocar un Año Internacional. Comencemos con una reflexión sencilla. Sea cual sea el motivo, tal hecho busca llamar la atención de la humanidad, "hacer ruido" sobre un valor, a veces también, por desgracia, sobre un contravalor.

La humanidad entera enfoca el lente zoom de su mirada sobre el objeto de la celebración, al menos durante ese año. Los medios, con su poder, se hacen eco, mayor o menor, de dicho evento. se siguen efectos, más o menos duraderos,de cara al futuro. 

¡Un año internacional vale la pena! La Iglesia se adapta a los tiempos y lugares. La fe no requiere de ruido, de propaganda. Pero el "ruido" y la propaganda de los medios puede ayudar a la fe y a su propagación.

Hagamos otra anotación. Los valores son perennes, pero la conciencia que los hombres tienen de ellos es muy tornadiza. Está sometida a flujos y reflujos. A veces incluso se oscurece, se debilita e incluso se pierde. La humanidad necesita, entonces, un revulsivo que despierte la conciencia para que vuelva a admirar la belleza y la actualidad de ese valor "olvidado". He aquí la razón por la que en estos casi cincuenta años después de la inauguración del Vaticano II se han celebrado en la Iglesia Católica dos años de la fe.


Objetivos del Año de la fe

¿Qué sentido da el Papa a este Año de la fe? ¿Qué objetivos pretende con él? Pienso que la respuesta la hallaremos en los dos documentos con los que fueron convocados los dos años de la fe después del Concilio Vaticano II: el de Pablo VI (1967) y ahora el de Benedicto XVI:

1) "Para confirmar nuestra fe rectamente expresada" (Pablo VI), "redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada" (Benedicto XVI).

2) "Para promover el estudio de las enseñanzas del Concilio Vaticano II" (Pablo VI), "con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza" (Benedicto XVI).

3) "Para sostener los esfuerzos de los católicos que buscan profundizar las verdades de la fe" (Pablo VI); "intensificar la reflexión sobre la fe para ayudar a todos los creyentes en Cristo a que su adhesión al Evangelio sea más consciente y vigorosa, sobre todo en un momento de profundo cambio como el que la humanidad está viviendo" (Benedicto XVI).

A estos fines comunes a los dos Papas, Benedicto XVI añade, fijándose en las circunstancias actuales, algunos más:

1) "Invitar a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador
del mundo".

2) "Comprometerse a favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe".

3) "Suscitar en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza".

4) "Comprender de manera más profunda no sólo los contenidos de la fe sino, juntamente también con eso, el acto con el que decidimos de entregarnos totalmente y con plena libertad a Dios".

Este último objetivo es el que más recalca el Papa Ratzinger. Le interesa subrayar la inseparabilidad del acto con el que se cree y de los contenidos a los que prestamos nuestro asentimiento: 

  • El acto de fe sin contenidos nos conduce a la total subjetivación de la fe.
  • Los contenidos, sin el asentimiento de la fe, instruyen nuestra mente, pero no nos unen a Dios ni son capaces de transformar nuestra vida, de convertirla al Dios vivo. Sólo si la profesión de fe desemboca en confesión del corazón podemos hablar de una fe madura, bien formada, capaz de producir frutos en los demás.

    Libro privilegiado del Año de la fe

    El año de la fe deberá expresar un compromiso unánime para redescubrir y estudiar los contenidos fundamentales de la fe, sintetizados en el Catecismo de la Iglesia Católica (Porta fidei, no. 11).

    Si de lo que se trata es de reavivar e infundir una nueva linfa a la fe de los creyentes en Cristo, el Catecismo es el camino seguro para conseguirlo. En él se resume y expresa la fe de toda la Iglesia desde sus orígenes hasta nuestros días. En él hallamos:
  • la fe que profesamos (credo) 
  • la fe que celebramos (liturgia)
  • la fe que vivimos (moral) 
  • la fe que rezamos (oración)

    En nuestro tiempo, en el que los contenidos objetivos de la fe cristiana son muchas veces devaluados, sometidos a crítica destructiva, preteridos, ha llegado el momento de apuntar el zoom sobre la fe en toda su riqueza de doctrina, fruto de veinte siglos de reflexión y de vida.

    ¡Un año entero para ello hará mucho bien a toda la comunidad de la iglesia!

    Benedicto XVI propone el Catecismo, en este Año de la Fe, "como un verdadero instrumento de apoyo a la fe, especialmente para quienes se preocupan por la formación de los cristianos, tan importante en nuestro contexto cultural" (Porta fidei, no. 12).

    En las parroquias, en las escuelas privadas o públicas, el Catecismo brinda un apoyo insustituible para la enseñanza de la fe a los niños y jóvenes. Un cierto vaciamiento de la fe objetiva, que hoy se presiente en muchas iglesias particulares, tal vez sea debido a que se ha dejado de lado una referencia explícita al Catecismo de la Iglesia Católica. Quizás en estos últimos decenios se ha incubado y luego desarrollado el peligro de dar preferencia a los métodos, a la pedagogía, a los sentimientos, sobre los contenidos.

    El Año de la Fe puede ayudar a la catequesis, también a la de adultos, a conseguir un equilibrio, una armonía entre pedagogía y teología, entre el contenido de la fe y las formas de comunicarlo a los demás. El papa Ratzinger ha invitado a la Congregación para la Doctrina de la Fe a que, redacte una Nota con la que se ofrezca a la Iglesia y a los creyentes algunas indicaciones para vivir este año de la fe de la manera más eficaz y apropiada, ayudándoles a creer y evangelizar (Porta fidei, no. 12).

    En la sociedad en que vivimos se entrecruzan los cristianos con hermanos en la fe, que ahora son indiferentes y viven al margen de ella; con hombres y mujeres de otras religiones, o que no son creyentes, aunque busquen sinceramente y de corazón la verdad. En este año de la fe, es importante para todos tomar en las manos el Catecismo de la Iglesia Católica, leerlo, reflexionarlo, dejar que la verdad y belleza de la fe que en él se expresa echen raíces en el corazón y florezcan en frutos de luz, de conversión y renovación, de gozo y de paz. A los no creyentes la lectura del Catecismo puede constituir una llamada amorosa de Dios.

    El poder de la fe

    El papa Benedicto XVI, hace el elogio de la fe en una hermosa y significativa página del Motu proprio Porta fidei, un elogio que pone de manifiesto el poder de la feprimero la Virgen María, los apóstoles, discípulos, mártires,hombres y mujeres a lo largo de la historia han dado su vida para acercar a todos a Cristo.

    Los últimos somos los cristianos de hoy: "nosotros". las palabras del Papa son a la vez constatación, exhortación, estímulo, proyección del futuro; "también nosotros vivimos por la fe: para el reconocimiento vivo del Señor Jesús, presente en nuestras vidas y en la historia", que la fe sea "compañera de vida", "compromiso a convertirnos en un signo vivo de la presencia de Cristo resucitado en el mundo".

    Conclusión

    Tenemos por delante unos diez meses para prepararnos a comenzar el año de la fe con corazón magnánimo. Leer, reflexionar, meditar y asimilar con la mente y con la vida, en estos meses, el Catecismo. Es una forma maravillosa, personal y comunitaria, de abrir el alma a la gracia del Año de la Fe.

    Tengamos presente a lo largo de este tiempo: "que la Palabra del Señor siga avanzando y sea glorificada"

    Que este Año de la Fe haga cada vez más fuerte la relación con Cristo, pues sólo en Él tenemos la certeza para mirar al futuro y la garantía de un amor auténtico y duradero.




  • ¿QUES ES LA CATEQUESIS?


    ¿Qué es la Catequesis

    1. Definición de catequesis y de catequética

    Evangelización y catequesis
    ¿Qué es la evangelización? Es la labor que realiza la Iglesia para sembrar el evangelio en todos los hombres. Es la comunicación del evangelio. Se desarrolla en tres grandes tareas:
    Enseñar a los hombres el mensaje de Cristo.
    Santificar a los hombres distribuyéndoles la gracia.
    Guiar a los hombres hacia Dios, en las variadas situaciones de esta vida.
    Ministerio de la palabra en la evangelización de la Iglesia: Para poder realizar nuestra tarea, necesitamos ubicar y diferenciar la evangelización de la catequesis. La Iglesia realiza su labor de enseñanza por varias actividades. Todas ellas forman el conjunto de acciones que llamamos el Ministerio de la Palabra en la Iglesia:
    Primera evangelización: es la primera presentación del mensaje evangélico. Tiene por objetivo provocar la conversión a Cristo de quien no se sabe llamado por Dios a seguir a su Hijo. Es el kerigma de la Iglesia dirigido a los no cristianos y también los bautizados que necesitan hacer una opción consciente por Cristo.
    Catequesis: es la profundización en el mensaje evangélico para educar la fe. (CIC n.5)
    Predicación: es la presentación del mensaje evangélico un contexto generalmente litúrgico y tiene por objetivo vivir integralmente el momento presente.
    Teología: es el estudio científico de la fe. Como es estudio, se realiza sólo con la inteligencia. Como es científico, requiere de un método y de una terminología especial. Como es sobre la fe, presupone que se tiene ya la fe.
    Evangelización
    Enseñar
    Primera evangelización
    Catequesis
    Predicación
    Teología
    Santificar
    Sacramentos
    Liturgia
    Oración individual
    Guiar
    Legislar
    Dar consejos
    Vivir la caridad y la justicia
    Renovar las estructuras temporales
    Diferencias y cercanía entre evangelización, catequesis y otras actividades evangelizadoras de la Iglesia.
    Como hemos visto en el cuadro anterior la catequesis es una parte integrante del mundo de la evangelización, así como otras actividades evangelizadoras de la Iglesia. Pero unas con otras interactúan para dar una mejor visión integral del cristiano para cumplir su misión. Indudablemente vamos a necesitar de todas estas facetas de la evangelización en la catequesis como veremos más adelante.

    2. La catequesis como educación de la fe

    Ahora, explicamos la definición de catequesis: La catequesis es profundizar en el mensaje evangélico para educar la fe.
    Profundizar: es conseguir más de lo que se tiene. Por eso, la catequesis no es el primer paso hacia la fe. Se presupone que ya se consiguió con la primera evangelización.
    Mensaje evangélico: es la doctrina de Cristo. Pero entendida como la ve la Iglesia.
    Educar: es busca hacer crecer la semilla que Dios depositó en el alma el día del Bautismo. No busca tanto dar muchas informaciones sobre el mensaje de Cristo
    Fe: es aceptar lo que Dios nos propone. Requiere:
    Entendimiento (acto de inteligencia). Pero nunca podemos llegar a abarcar totalmente la grandeza infinita de Dios.
    Aceptación (acto de voluntad). Después, la voluntad decide si acepta o no los datos que ha recibido la inteligencia.
    Gracia de Dios. Como la voluntad no recibe con total seguridad sobre cuanto le presenta la inteligencia, necesita la ayuda de la gracia para aceptar lo que está más allá sus posibilidades.

    3. La catequesis como ciencia y como acción

    La catequética es la ciencia que estudia cómo hacer mejor la catequesis. Y, como todas las ciencias, tiene que actuar con un método científico. Emplea además un lenguaje técnico y preciso. Pero, es diversa de la teología como una ciencia.
    La catequesis es además una acción. La catequesis trata la fe como un tesoro para transmitirlo a alguien, al hombre de la calle. Tiene que llegar a todo los estrados sociales y culturales. Tiene que dar repuestas a muchas preguntas simples e intranscendentes. Pero siempre son preguntas que tocan la vida diaria y los conflictos de las personas comunes.