lunes, 2 de enero de 2012

SEMANA DE LA CATEQUESIS 2012

SEMANA DE LA CATEQUESIS 2012
DEL 8 AL 15 DE ENERO
"EUCARISTÍA, MISIÓN Y COMUNIDAD DEL CATEQUISTA HACEN LA IDENTIDAD"

SEMANA DE LA CATEQUESIS 2012

Catequesis para niños de 5° y 6° y Primera Comunión (neocatecumenado)

¡JESÚS, GRACIAS POR MI COMUNIDAD, POR TU  PRESENCIA EUCARISTICA!

Objetivo: Los niños y niñas de Primera Comunión de la Arquidiócesis de Yucatán, que se preparan para recibir el sacramento de la Eucaristía, al participar en la semana de la catequesis, comparten experiencias como la gran familia de Dios y  se motivan a integrarse en su comunidad parroquial, creciendo juntos  en el amor a Jesús eucaristía.

 Entregar a los niños cuando lleguen a la catequesis una letra, para formar la frase: “Jesús, ¡Gracias, porque me invitas a participar con mi familia en la comunidad parroquial, que es la iglesia”.

Ambientación del local
Colocar en el salón imágenes de personas en actividades de la Iglesia, como por ejemplo en la celebración Eucarística, en Rosarios, en el catecismo, etc.; de familias en diferentes momentos: en una fiesta, en oración, llevando despensas, etc.,
También un rompecabezas de la imagen de Jesús Eucaristía con personas haciendo oración (la imagen o dibujo puede ser alusivo al Jueves Santo o Jesús expuesto en una custodia), para que se le pueda dar a los niños y ellos lo armen.

Material  a utilizar
Hojas tamaño carta (cortados a la mitad)
Letras para formar la frase
2 Cartulinas
3 cajas de diferentes tamaños forradas (en cada una de ellas se colocara una frase que diga: DIOS – JESUS EUCARISTIA / FAMILIA / COMUNIDAD PARROQUIAL)

Bienvenida
Como cada semana nos reunimos, para que conozcan más de un gran amigo, ¡sí,  se llama Jesús! Se han preparado todo este tiempo,  para poder recibir a Jesús Eucaristía, y desde ahora están llamados a compartir la Buena Nueva pero, tienen que saber que toda esta tarea no es solo suya, es de toda la Iglesia por eso hoy les invitamos a que juntos con toda la Iglesia, ustedes también pongan su granito de arena.

Canto de ambientación: Mi mejor experiencia
Mi mejor esperiencia
Por primera vez
Yo la tuve
Cuando a Jesús  acepte. (2 veces)
A partir de ahí
Mi vida cambio
A partir de ahí
Todo se puso mejor. (2 veces)

Oración inicial
Al llegar al lugar designado, debe estar preparado con anticipación:
Mesa para el altar, velas, flores, imagen de Jesús y cada niño, llevara en su mano la imagen  de su familia.

Entramos en procesión y cantamos.

Juntos como hermanos.
JUNTOS COMO HERMANOS
MIEMBROS DE UNA IGLESIA
VAMOS CAMINANDO AL ENCUENTRO
DEL SEÑOR.

Un largo caminar por el desierto
Bajo el sol no podemos avanzar
Sin la ayuda del Señor.

Unidos al rezar, unidos en una canción
Viviremos nuestra fe con
La ayuda del Señor.

La iglesia en marcha esta
A un mundo nuevo vamos ya
Donde reinará el Señor
Donde reinará la paz.

Al llegar al lugar designado pedimos a los niños que se acomoden alrededor de la  imagen de Jesús. (preparado con anticipación) con la foto que trajeron de  su familia,  explicando que la comunidad, lo formamos todos,  y que hoy pediremos por toda nuestra Iglesia  comenzando por nuestras familias.

El catequista hace la oración y los niños cierran sus ojos para escuchar atentamente y repitiendo las palabras.

¡GRACIAS PAPA DIOS!

Gracias Padre bueno, por mi familia.
Gracias, por la comunidad parroquial que es la Iglesia.
Gracias por la Fe cristiana que me has dado.
Gracias por el misterio de Gracia y de Vida.
Gracias, Señor, porque eres un Padre para nuestra familia.
Gracias por nuestro hermano Jesucristo,
Que nos manifestó su amor hasta el extremo,
Gracias, por tu Espíritu, que nos guía e ilumina,
Sobre todo en los momentos difíciles.
Gracias por tu presencia Eucarística.
Amen.

Vemos desde la realidad
Les entregamos a los niños la siguiente historia que leerán detenidamente y respondemos al final las siguientes preguntas. Si el catequista considera oportuno, se puede representar a manera de obra de teatro o con muñeco guiñol o títeres.


Una historia sobre el verdadero valor y celo que debemos tener por la Eucaristía

El Obispo Sheen respondió que su mayor inspiración no fue un Papa, ni un Cardenal, u otro obispo, y ni siquiera fue un sacerdote o monja. Fue una niña china de once años de edad.

Explicó que cuando los comunistas se apoderaron de China, encarcelaron a un sacerdote en su propia rectoría cerca de la Iglesia. El sacerdote observó aterrado desde su ventana como los comunistas penetraron en el templo y se dirigieron al santuario. Llenos de odio profanaron el tabernáculo, tomaron el copón y lo tiraron al piso, esparciendo las hostias consagradas. Eran tiempos de persecución y el sacerdote sabía exactamente cuántas hostias contenía el copón: treinta y dos.

Cuando los comunistas se retiraron, tal vez no se dieron cuenta, o no prestaron atención a una niñita que rezaba en la parte de atrás de la iglesia, la cual vio todo lo sucedido. Esa noche la pequeña regresó y, evadiendo la guardia apostada en la rectoría, entró al templo. Allí hizo una hora santa de oración, un acto de amor para reparar el acto de odio. Después de su hora santa, entró en el santuario, se arrodilló, e inclinándose hacia delante, con su lengua recibió a Jesús en la Sagrada Comunión. (En aquel tiempo no se permitía a los laicos tocar la Eucaristía con sus manos).

La pequeña continuó regresando cada noche, haciendo su hora santa y recibiendo a Jesús Eucarístico en su lengua. En la trigésima segunda noche, después de haber consumido la última hostia, accidentalmente hizo un ruido que despertó al guardia. Este corrió detrás de ella, la agarró, y la golpeó hasta matarla con la culata de su rifle.

Este acto de martirio heroico fue presenciado por el sacerdote mientras, sumamente abatido, miraba desde la ventana de su cuarto convertido en celda.

Cuando el Obispo Sheen escuchó el relato, se inspiró a tal grado que prometió a Dios que haría una hora santa de oración frente a Jesús Sacramentado todos los días por el resto de su vida. Si aquella pequeña pudo dar testimonio con su vida de la real y hermosa Presencia de su Salvador en el Santísimo Sacramento, entonces el obispo se veía obligado a lo mismo. Su único deseo desde entonces sería, atraer el mundo al Corazón ardiente de Jesús en el Santísimo Sacramento.

La pequeña le enseñó al Obispo el verdadero valor y celo que se debe tener por la Eucaristía; cómo la fe puede sobreponerse a todo miedo y cómo el verdadero amor a Jesús en la Eucaristía debe trascender a la vida misma.

Lo que se esconde en la Hostia Sagrada es la gloria de Su amor. Todo lo creado es un reflejo de la realidad suprema que es Jesucristo. El sol en el cielo es tan solo un símbolo del Hijo de Dios en el Santísimo Sacramento. Por eso es que muchas custodias imitan los rayos de sol. Como el sol es la fuente natural de toda energía, el Santísimo Sacramento es la fuente sobrenatural de toda gracia y amor.

Respondemos:
¿Qué te llamó la atención de la historia?
¿Qué debemos hacer nosotros para mostrar el amor que le tenemos a Jesús sacramentado?

Pensamos desde Dios
Pedimos a los niños que localicen  la cita bíblica, después de leerlo contestan por binas las siguientes preguntas. Los que quieran compartir  algo lo hacen  al final.

Texto Bíblico Juan 6, 51
Yo soy el pan de vida.  Sus antepasados comieron el maná en el desierto, pero murieron:  aquí tienen el pan que baja del cielo, para que lo coman y ya no mueran.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi Carne, y lo daré para la vida del mundo.»
Los judíos discutían entre sí: «¿Cómo puede éste darnos a comer carne?» Jesús les dijo: «En verdad les digo que si no comen la Carne del Hijo del Hombre y no beben su Sangre, no tienen vida en ustedes.  El que come mi Carne y bebe mi Sangre vive de vida eterna, y yo lo resucitaré el último día.
Mi Carne es verdadera comida y mi Sangre es verdadera bebida.  El que come mi Carne y bebe mi Sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que es vida, me envió y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí. Es te es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre. Palabra del Señor.

¿Qué les promete Jesús a los que comen su Carne?

Reflexión
Para poder compartir algo, primero debemos tener la experiencia, recuerdan el canto que dice “que su primer experiencia es,  cuando tuvo a Jesús”.

Jesús nos promete que aquellos que comen su Carne y beben su Sangre estarán  unidos a Él. Y más adelante nos dice que vivirá para siempre. Esta promesa, vale para todos los cristianos que nos reunimos como familia en torno al Cuerpo y la Sangre de Cristo; desde la Eucaristía estamos llamados  a formar una gran comunidad, donde aprendemos no solo oraciones, sino a vivir nuestra vida cristiana, edificada sobre los valores cristianos.

De esta manera alguien que está unido a Cristo:

1.- Vive sus valores, es amable con los demás,  es educado, colabora en los quehaceres de su casa, ama a su familia y los promueve con sus compañeros.

2.- Se siente parte de una comunidad, crece como Iglesia, viniendo al catecismo y participando en las actividades programadas en su parroquia o su sector.

3.-Se prepara mejor, siendo cada día más amigo de Jesús, dando testimonio de que para estar unido a Él se necesita cambiar muchas cosas que le impiden vivir como y para Él.

4.- Está  más atento a las necesidades de los hermanos que sufren, que se sienten solos o tristes.

Mientras se van mencionando las características, se pueden escribir en carteles o bien representarlas por medio de dibujos y posteriormente se acomodan en torno a una imagen de la Eucaristía las fotos que trajimos de nuestras familias.

Cuando verdaderamente reconocemos a Cristo como el centro de nuestra vida y compartimos esta experiencia, entonces nos convertimos en misioneros. Todas las familias cristianas están llamadas a vivir este encuentro con Cristo en sus comunidades, no se puede estar unido  a  Cristo sin amar a los hermanos que Dios nos ha dado. porque somos parte de la familia de Dios, juntos construimos la comunidad parroquial, que es lugar de encuentro con otras familias y con Dios, en  la medida que vamos creciendo como comunidad, hacemos presente a Dios entre nosotros.
Por eso esta semana de la catequesis, recordemos  que Jesús Eucaristía me fortalece y con ello fortalece también a mi comunidad. Nos  hacemos fuertes, juntos caminando hasta la santidad.

Actuamos dede la fe
Dinámica: ¡¡En busca del TESORO!!

Se dividen en pequeños grupos y se les informa que anteriormente la catequista escondió tres TESOROS. Salen a buscarlo… al encontrarlo deben vencer la tentación de abrirlo para ver qué es lo que contiene y deben llevarlo al CATEQUISTA. Hasta que estén todos juntos se podrán abrir los TESOROS.

El catequista abre las cajas y todos deben gritar la palabra que está escrita: FAMILIA, / PEQUEÑA COMUNIDAD PARROQUIAL,  / DIOS-JESUS EUCARISTIA/CENTRO PASTORAL/  PARROQUIA, CENTRO DE CATECISMO.

El catequista pregunta si lo que está escrito: “Será esto verdaderamente un TESORO? ¿POR QUÉ?”

Complementamos: Si todos caminamos unidos, ayudándonos, escuchándonos (hacer referencia a lo que se haya observado en el transcurso de la búsqueda del tesoro) dirigiéndonos, entonces verdaderamente construimos familias, comunidades parroquiales que son verdaderos reflejos de Dios que es Amor, unidad, alegría y armonía.

Después de los comentarios, los niños pegan las palabras en la cartulina, formando la frase y en la otra cartulina arman el rompecabezas de Jesús Eucaristía (Anexo). Y escriben el compromiso comunitario es decir. Actitudes concretas a fomentar, para conservar nuestros tesoros, de igual modo elaborarán una oración con la palabra que les tocó. Al final lo vamos a leer.

Celebramos nuestra fe
1.- Entramos en procesión con las cartulinas y la oración que les tocó.
2.- Al llegar al altar cantamos juntos como hermanos.
3.- Al llegar a donde está el santísimo, acomodamos las cartulinas de manera visible.
4.- Al terminar el canto leen su oración.
5.- Hacemos un momento de silencio y finalizamos con la siguiente oración.

Jesús Sacramentado, te quiero pedir hoy por toda mi familia. Mi papá, mi mamá, mis hermanos. Dales salud a todos y que siempre puedan ser felices. Que mis papás tengan trabajo y se quieran mucho.  Que mis hermanos y yo estudiemos todo lo que aprendemos en la escuela, que ayudemos en casa sin protestar, y que aprendamos a jugar juntos y a llevarnos bien. Quiero que siempre nos acompañes y que vivamos muy unidos haciendo crecer tu inmenso amor en medio de nosotros todos los días, en todo momento. También te pido mucho por la comunidad parroquial. Que así sea, buen Señor Jesús. Amén

Catequesis familiar: seguramente los niños no saben lo que significan  algunas de las palabras del tesoro, por eso le vamos a pedir que en sus familias  investiguen lo que esto significa.  FAMILIA, / PEQUEÑA COMUNIDAD PARROQUIAL,  / DIOS-JESUS EUCARISTIA/CENTRO PASTORAL/  PARROQUIA, CENTRO DE CATECISMO

SEMANA DE LA CATEQUESIS 2012

Catequesis para niños de 3° y 4°

“LA MISIÓN  DE JESÚS,  ES MI MISIÓN”

Objetivo: Los niños de 3° y 4° de primaria catequística, que participan en la Semana de la Catequesis,  se sienten motivados a conocer  la misión de Jesús y responden a la invitación  de llevar la Buena Nueva.

Ambientación del lugar
A manera de anuncio se  pone  la imagen de Jesús con un niño,  y en el globito escribimos,   “la misión  de Jesús, es mi misión”
Sobreponemos  algunos signos de interrogación.  (Como respondo a esta misión)

Material a utilizar
Cirio pascual
Cartel
Copias para todos
Imagen de Jesús
Velas


Bienvenida
¡Hola amiguitos! Qué alegría ver tantos niños, que desean cumplir la misión que Dios les encomienda, a ver a quien le gustan los retos, al finalizar veremos quién es valiente y responde al llamado que Dios les hace en este día.

Les entregamos el siguiente canto y los dividimos por grupos, para que le pongan coreografía. Se les puede dar algún premio a la mejor coreografía esto es a criterio del catequista.

Canto  de ambientación: Soy discípulo, soy  de Dios
Soy discípulo, soy discípulo, soy de Dios
mis pasos pequeños siguen su voz
soy discípulo soy de Dios.

Mi corazón late lleno de amor (2)
Jesús me llama, me llama a mí
a estar siempre con El
en mi casa con mis papas
de Jesús yo puedo hablar.

Soy discípulo, soy de Dios…

Cierro mis ojos, junto mis manos
con el corazón a Dios le hablo,
Él fue niño, oye mi voz
en Jesús es mi oración.

Soy discípulo, soy de Dios...

Si estoy en la escuela o estoy en la calle
mi misión es alabarle
cuando comparto y no peleo
soy discípulo anuncio el reino.

Soy discípulo, soy de Dios…


Oración inicial
Les pedimos que contemplen el cartel donde Jesús nos invita a compartir la Buena Nueva y vamos a pedir que se den cuenta de la necesidad de anunciar a Jesús.

Se les puede entregar la frase a algunos niños escogidos con anticipación para este momento, les pedimos que conforme van diciendo la frase, pasen y encienden una vela en el altar. Al finalizar decimos todos  juntos la oración.

Tú nos llamas a ser mejor cada día  a vivir en unión contigo
Ayúdamos a enfrentar los retos que la vida nos presenta.

Nuestro reto es: (frases que pegarán en el cartel)
Somos tus hijos y queremos vivir como tales.
Somos familia y queremos  que en ella se viva el respeto, la comunicación, etc.
Somos amigos, ayúdanos a llevar siempre al otro hacia ti, Jesús.
Somos cristianos, queremos ser santos en el amor.
Somos bautizados, queremos cumplir nuestra misión de profeta, sacerdote y rey.
En fin somos tus amigos y queremos que todos te conozcan.

Oración
Todos: Señor, gracias por nuestra vida… ayúdanos a vivir cada día como tus hijos. Gracias por nuestra familia, que sepamos  vivir en el amor y la comprensión.
Te agradecemos por nuestros compañeros de la escuela, te pedimos que todos juntos nos convirtamos en misioneros de tu Palabra. AMEN.

Vemos desde la realidad
Al iniciar esta reflexión partimos de lo que conocemos, por eso les pedimos a los niños, que  piensen y respondan: ¿en tu familia, que hacen para anunciar  a Jesús?

1.- en tu familia, ¿Quiénes son los que te hablan de Jesús?

2.- en tu parroquia, nombra a alguien de tu comunidad,  que te hable de Jesús, ya sea por medio de la Palabra o del testimonio?

Les mostramos el cartel y complementamos.

Hoy nos damos cuenta de la importancia de conocer a Jesús y darlo a conocer a los demás. Lo que vemos en el cartel es la imagen de un niño, que hace lo que Jesús le pide, de esta manera da Gloria a Dios, esperando como único premio el amor de Dios. Escuchen que dice Jesús al respecto en el Evangelio.

Pensamos desde Dios
Buscan la siguiente cita bíblica y complementamos con las palabras que corresponden a cada espacio vacío.  Juan, 17, 4:

Buscamos la siguiente cita bíblica y complementamos poniendo la palabra que le corresponda.

Yo te he glorificado en la _______________ y he terminado la _________ que me habías ____________ Ahora, Padre, dame junto a ti la misma ___________ que tenía a tu lado antes que comenzara el______________________.

Complementamos
Jesús al hacerse hombre como cada uno  de nosotros, cumple con la misión que El Padre le encomienda, y lo hace muy bien, porque todo lo que hace lo hace por amor y para que el Reino  de Dios sea conocido y todos se conviertan y cambien de actitud de corazón.

Reflexión
Poner carteles donde se muestre cómo viven los niños la triple misión de todo bautizado.

Sacerdote: Niños en la santa misa u orando, trabajando o estudiando.
Profeta: Niños invitando a otros niños o mostrando la Sagrada Escritura.
Rey: Un niño sirviendo a los demás.

Jesús al hacerse hombre cumple con su misión: ama, predica, sana, salva etc., todo esto lo hace para dar gloria a Dios Padre, es decir hacer que todos  conozcan a Dios que es amor  y una vez conociéndole, lo amen. Por eso antes de morir exclamo: “he llevado a cabo lo que me encomendaste”.

Cuando fuimos bautizados, Dios nos hizo sus hijos y ese mismo día nos regalo la triple misión: ser sacerdotes,  profetas y reyes, es decir que debemos celebrar nuestra fe, anunciar su amor  y servir a los hermanos. 

Como se vive esta triple misión:

Participamos del sacerdocio de Cristo cuando todo lo que hacemos lo ofrecemos a Dios Padre, ¿Qué es lo que hace el sacerdote en la misa? Ofrece nuestras oraciones  a Dios,  de manera que todo lo que hagamos si lo hacemos con mucho amor, Dios recibe todo lo que hacemos.

Participamos como profetas de Dios cuando, nos comprometemos a conocer a Jesús y a anunciarlo con las palabras, pero sobre todo dando testimonio, siendo valientes para hablar de Jesús en todas partes.

Somos reyes cuando no nos dejamos vencer por el mal sino por el contrario, nos dedicamos a servir a los hermanos, vivimos la justicia y la caridad, especialmente con aquellos que más lo necesitan.
Esta es la misión que Jesús nos deja como bautizados y todo aquel que ama a Jesús siente la necesidad de  cumplirlo. Jesús hoy  nos dice, te dice que no estás solo, que Él está contigo,  y que te necesita  para que juntos tú y Él, lleven su amor  a los hombres, especialmente a los que se sienten más tristes y solos; comenzando por aquellos que se encuentran más cerca: la familia, algún vecino, los amigos de la escuela, etc.

A lo mejor al principio te va a costar esfuerzo, porque debes compartir tu tiempo, tus juguetes, tus cosas, pero debes ser constante y poco a poco lo lograrás, con la ayuda de Dios,  tu familia y tu comunidad.

Actuamos desde la fe
Los niños quieren saber a qué lugares van a anunciar a Jesús, ayúdales: recorta las imágenes y pégalas alrededor de la casa, de ellas  escoge un lugar donde vas a vivir tu misión como sacerdote, profeta y rey y escribe en tu libreta ¿a qué te comprometes para cumplir con tu misión? Anexo.

Celebramos nuestra fe
Ponemos el altar, donde el Cirio Pascual estará al centro y junto a él una imagen de Jesús y agua bendita. Cada niño, tendrá en sus manos una vela

Cada niño pasa a encender su vela del Cirio Pascual y una vez que todos tengan sus velas encendidas, renovamos nuestro compromiso bautismal.

Niños: Estamos contentos de haber sido bautizados. Nuestros papás se comprometieron  a educarnos en la fe, y mostrarnos a Jesús. Ahora sabemos que Jesús nos invita a vivir nuestra vida cristiana por eso nosotros mismos vamos a renovar las promesas de nuestro bautismo para que todos sepan  que queremos seguir viviendo como cristianos.
Todos decimos fuerte:
¡Jesús, estamos contigo!

Catequista: Por la señal de la Santa Cruz...
Repetimos:
Niño 1.- Nuestro bautismo es una gracia
Todos: Porque se da incluso a los pecadores y entierra el pecado.
Niño 2.- Nuestro bautismo es una unción sacerdotal y regia.
Todos: porque con ella se nos invita a vivir nuestra vida cristiana.
Niño 3.- Nuestro bautismo es una iluminación
Todos:  porque irradia la luz divina.
Niño 4.-Nuestro bautismo es un vestido
Todos: que cubre nuestras vergüenzas.
Niño 5.- Nuestro bautismo es un baño que nos purifica
Todos: y nos hace  hijos de Dios.
Niño 6.- Nuestro bautismo es un sello que nos guarda.
Todos: y es  signo del señorío de Dios Padre sobre nuestras vidas.

Renovación  de las promesas bautismales
1.- ¿creen en Dios Padre Todopoderoso?
Niños: Si creo.
2.- ¿creen en Jesucristo, nuestro Señor que vino a salvarnos?
Niños: Si creo.
3.- ¿creen en el Espíritu  Santo Señor y dador de vida?
Niños: Si creo.
4.- ¿Renuncián al pecado para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
Niños: Sí, renuncio.
5.- ¿Renuncián a todas las seducciones del mal, para que no domine en ustedes el pecado?
Niños: Sí, renuncio.
6.- ¿Renuncián a Satanás, padre y príncipe del pecado?
Niños: Sí, renuncio.
7.- ¿te comprometes    a vivir tu vida Cristiana, como sacerdote, profeta y rey?
Niños: Si me comprometo con la gracia de Dios.

Oración final
Señor Jesús que también nosotros  estemos dispuestos de ahora en adelante a cumplir nuestra misión. Que la presencia del Padre, del Espíritu Santo y de tu persona, se haga presente en nosotros de tal manera que viviendo con alegría nuestra identidad cristiana, compartamos esta alegría con nuestras familias, centros pastorales y con todos aquellos que estén necesitados de tu amor.

Para finalizar, nos tomamos de la mano y cantamos el siguiente canto.

Canto: Tomado de la mano
Tomado de la mano con Jesús yo voy,
Le sigo como oveja que encontró al pastor.
Tomado de la mano con Jesús yo voy,
a donde Él va. (2 veces)
Si Jesús te dice: Amigo,
deja todo y ven conmigo,
donde todo es más hermoso
y más feliz.
Si Jesús te dice: Amigo,
deja todo y ven conmigo,
yo mi mano pondré en la suya
e iré con Él.
Yo te llevaré, amigo,
a un lugar conmigo
donde el sol y las estrellas
aún brillan más.
Yo te llevaré, amigo,
a un lugar conmigo
donde todo es más hermoso
En procesión llevamos la imagen de
Canción del misionero.

SEMANA DE LA CATEQUESIS 2012

Catequesis para niños de 1° Y 2°

“SOY BAUTIZADO,  SOY MISIONERO DE JESÚS”

Objetivo: Los niños de 1° Y 2° conocen  la manera en que Jesús lleva el anuncio del Evangelio y se motivan a compartir con los demás el llamado que Dios les hace, para que juntos puedan salir a llevar el anuncio  de la buena nueva de Jesús.

Ambientación del local
Carteles con Jesús en la playa cuando llama a los apóstoles, algún mensaje eucarístico, la biblia en un lugar digno.

Material a utilizar
El Cirio Pascual
Velas  para todos los niños
Tarjetitas decoradas para los niños que digan: (YO TAMBIEN SOY MISIONERO DE JESÚS)
Alfileres para prenderlos
Papel bond o pellón para hacer una cartelera

Bienvenida
Qué alegría que estemos reunidos para escuchar esta reflexión de la semana de la catequesis, donde conoceremos el ejemplo que Jesús nos deja, para que también nosotros formemos parte de los que anuncian la Buena Nueva, de aquellos que invitan a otros a vivir en la alegría de ser los amigos de Jesús.

Canto  de ambientación: Si Jesús me dice ven
Si Jesús me dice ¡ven! yo me voy con Él (2)
Porque si Él me dice ven yo feliz seré
Si Jesús me dice ¡ven! me voy con ÉL.

Si Jesús me dice ¡ama! Yo lo amaré….

Si Jesús me dice ¡sirve!  Yo le serviré……  
Si Jesús me dice ¡anuncia¡ yo lo anunciaré
Yo lo gritare….no descansaré

Si Jesús me dice ¡ven! yo con El me voy.
Si Jesús me dice ama yo lo amaré.
Si Jesús me dice ¡sirve¡ yo lo serviré.
Porque si Él me dice ven me voy con Él.

Oración inicial
Mientras vamos haciendo la oración inicial, vamos siguiendo las indicaciones para armar  el altar para la sesión de hoy. Los niños repiten después del catequista, mientras se van acomodando lo que nos pide.

Oración
Jesús a ti que fuiste niño como yo, te quiero dar mi corazón. (Ponemos la imagen de un corazón)  para que lo llenes de virtudes y enseñanzas. (Encendemos las velas)  Dime Tú cómo puedo imitarte, yo quiero seguir siempre tus pasos con la ayuda de mamita María (ponemos la imagen de la Virgen María) para poder crecer en virtud y en edad como Tú. (Ponemos la imagen de Jesús) Amén.

Vemos desde la realidad
Hoy vamos a hablar de la misión que tenemos todos los bautizados. Porque todos somos bautizados ¿cierto?
Los invitamos a visitar el Bautisterio. El bautismo es importante, porque de aquí parte este camino que tienes que recorrer (Hacer que participen, recordando, que pasa en ese lugar)

Ideas principales
     Nos hacemos hijos de Dios.
     Formamos parte de una comunidad.
     Somos llamados desde este momento a creer en Jesús y en anunciar su Palabra.

Algunos de ustedes, conocen al Papa Juan Pablo II. (Mostramos la foto) a él la gente lo llamó el Papa misionero.

Les contamos la siguiente anécdota

El Papa Juan Pablo II  cuando fue a  su pueblo natal fue a visitar el templo parroquial donde lo bautizaron   cuando llegó a la pila bautismal se puso de rodillas y la besó.

Todo esto lo hizo con el fin de recordar que el camino que lo llevó a tantos lugares y a tanta gente, comenzó en un lugar como este donde ustedes ahora están parados, en el bautisterio donde recibió el bautismo y junto con él la misión de ser profeta para los demás.

¿Qué nos dice la Palabra de Dios sobre la misión de todos los  bautizados? Escuchemos con atención el siguiente texto bíblico. 

Pensamos desde Dios. Hechos 10, 34. 38-39
Entonces Pedro tomó la palabra y dijo:
Jesús de Nazaret fue consagrado por Dios, que le dio Espíritu Santo y poder. Y como Dios estaba con Él, pasó haciendo el bien y sanando a los oprimidos por el diablo. Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en el país de los judíos y en la misma Jerusalén. Palabra del Señor.

¿Qué hacía Jesús para hacer el bien, según la hojita que  van a colorear? Anexo 1
Mientras colorean le explicamos que Jesús misionero se la pasó haciendo el bien, orando, sanando a los enfermos del alma y del cuerpo, siendo amable con los demás etc. según su ejemplo nosotros también debemos hacer el bien a los demás.

El catequista elabora  carteles de actitudes concretas de cómo se hace el bien.



Reflexión
En el dibujo que han coloreado y el texto bíblico que escuchamos podemos descubrir que Jesús se pasó haciendo el bien,  es decir oraba, curaba a los enfermos, visitaba a sus amigos etc. Nosotros como bautizados estamos llamados a ser  misioneros  siguiendo el ejemplo de Jesús. Al igual que Él,  podemos hacer muchas cosas para ayudar a los demás. (Mostrar los carteles). Desde nuestro testimonio en nuestra familia, con nuestros amigos, desde allí es donde nos vamos a pasar haciendo el bien.

Cuando alguien se siente llamado a hacer el bien a los demás, lo hace con alegría y generosidad, por ejemplo al Papá Juan Pablo II, a quien conocimos como el Papa Misionero, no le importaba el cansancio, la distancia con tal de llevar un poco de esperanza y amor a todos aquellos hermano nuestros que no conocían a Dios. Ojalá y hubieran muchos como él.

Por eso hoy el Señor nos hace una invitación, te invita  a ti, desde tu pequeñez a ser parte de sus hijos que responde con generosidad al llamado. Cuando das esta respuesta, no solo vives feliz, sino que además compartes esta felicidad  a todo el mundo, comenzando con tu familia, a veces es ahí donde más necesitan de personas que les hablen de Jesús.

Cuando comprendes tu misión y respondes a ello con alegría y generosidad, entonces no es tan difícil la tarea de un misionero, porque lo único que haces, es compartir lo que has aprendido de Jesús y haces lo que Él te pide. ¡Que alegría que puedas  compartir lo que aquí aprendes sobre nuestro amigo Jesús, pero sobre todo, que en algún momento que alguien te necesite puedas estar allí, para hacer el bien.

Todos estamos llamados a ser  misioneros que llevan  la paz, y el amor a todo el mundo, comenzando por nuestra familia, luego a nuestros vecinos etc. Con esto aunque es poco hacemos mucho por aquellos que más nos necesitan.

Actuamos desde la fe
Al igual que Jesús tú también pasa haciendo el bien, arma tu reloj misionero y según las indicaciones que traen, cada vez que realices lo que ahí se te marca. Mueves las manecillas del reloj a esa hora, de manera que durante todo el día, camines unid@ a Jesús.

También te pedimos que en el centro concretamente escribas tu compromiso es decir ¿Qué vas a hacer para compartir el mensaje de Jesús a los demás, por ejemplo: en la mañana, me levanto, (hago una pequeña oración a  Dios, si lo hice muevo la manecilla). Anexo 2

La siguiente frase se va  dividir entre los niños para colorear (Anexo 3). Frase para memorizar y para el altar.

Soy misionero
y hago el bien a mis hermanos.



Celebramos nuestra fe
Para este momento de oración, utilizaremos el mismo altar que nos sirvió para la oración inicial.

Mientras cantamos, vamos pasando a acomodar en el corazón la frase “Soy misionero y hago el biena  mis hermanos”, el catequista cuida de acomodar las letras en orden y de seleccionar previamente a los niños que ayudarán.

El es tu amigo, vamos a pedirle a nuestro amigo que nunca nos deje y que siempre nos acompáñame.

Canto: Jesús acompáñame

Yo no te quiero fallar (2 veces) jamás

Jesús acompáñame y no me dejes caer en el mal.

 Si me acompañas, será mejor
Yo sé que seguiré (2 veces)

Cuando ya está armada la frase, el o  la catequista lo lee y los niños  repiten después de él o ella y se les invita a hacer todos juntos la siguiente oración.

Oración final
Señor yo también soy misionero, y al igual que tú quiero pasar haciendo siempre el bien, te doy gracias porque me llamas a llevar tu anuncio,   dame un corazón fuerte para  que nada me aparte de ti. Y hazme muy generoso para servirte a través de mis hermanos. Amén.