martes, 26 de julio de 2011

EL CATEQUISTA-PEDAGOGIA

El catequista tiene una gran capacidad pedagógica


El catequista tiene una gran capacidad pedagógica
El catequista tiene una gran capacidad pedagógica

Un verdadero educador de la fe debe estar preparado
pedagógicamente para poder llevar a cabo la delicada tarea
de moldear las almas y mentes de los niños.

No sirve saber mucho si no se sabe cómo transmitir
conocimientos de una manera adecuada a la edad y
etapa de formación de los alumnos.

Por eso, el catequista que la Iglesia necesita:

a) Es un asiduo estudioso de la psicología y los intereses de los niños.

- Se esfuerza por conocer a cada uno de sus alumnos, sabiendo que es un alma que
 Dios le ha confiado y que tiene una misión importante e insustituible dentro de la Iglesia.

- Trata a cada uno de acuerdo a sus características individuales, potenciando
sus cualidades al máximo y desarrollando todas sus capacidades intelectuales:
estudio, memoria, análisis y síntesis y actitudes de reflexión y de acción que los
conviertan en un verdadero apóstol del Reino de Cristo.

- Sabe escuchar a cada alumno, dándole atención personal y dedicándole el tiempo necesario.

- Confía en la capacidad de cada alumno, haciendo que se sienta seguro y desarrolle
una alta autoestima.

- Sabe reconocer sus logros, por más pequeños que éstos sean. Los motiva
constantemente para que tengan interés en la clase de formación católica.

- Se preocupa no sólo de transmitir datos, sino de lograr que estos datos influyan y
transformen la vida de los alumnos.

b) Conoce y aplica las técnicas básicas para el control del grupo

- Es un líder que atrae a los demás y los ayuda a su realización.

- Tiene ascendiente sobre sus alumnos, no por castigos y amenazas, sino por su testimonio.

- Conoce el valor de la disciplina y no la confunde con la represión. Sabe aplicar
 la disciplina formativa: Prevenir, motivar y responsabilizar.

- Utiliza la disciplina preventiva como medio eficaz para mantener el interés
y las actitudes adecuadas dentro de la clase.

c) Se exige cada día hacer más interesantes y atractivas sus clases.

- No se confía de su simple experiencia.

- Lee y estudia acerca de nuevas técnicas de enseñanza.

- Elabora material didáctico para hacer del aprendizaje una tarea llena de interés.

http://www.es.catholic.net/catequistasyevangelizadores/815/2813/articulo.php?id=8446

No hay comentarios:

Publicar un comentario