jueves, 21 de octubre de 2010

ORACION DE CATEQUISTAS

ORACION DEL CATEQUISTA n. 1

Señor, tú me has formado con todo el amor que puede tu corazón.
Tú has sembrado en mí la vocación y me has llamado hacer catequista, a mostrarte a los demás a través de tu palabra, a llevar el mensaje de tu amor a mis hermanos.
Bien sabes señor que no poseo riquezas materiales, pero tengo lo que me has dado:
& Mis manos para ayudar a otros.
& Mis pies para llevar tu palabra al que esta triste y preocupado.
& Mi corazón para amar especialmente a los niños, niñas, adolecentes, jóvenes y adultos del mundo.
& Mi inteligencia para fabricar un mundo mejor.
& Mi voz para predicar tu palabra a quienes pocos han escuchado de ti.

Todo esto me lo has dado y no quiero guardarlo para mí solo. Quiero compartir mi vida con todos, especialmente contigo señor. Yo se que contigo podemos llevar tu palabra a todos. Amen

ORACIÓN DEL CATEQUISTA n. 2

Señor haz que yo sea tu testigo,
para comunicar tu enseñanza y amor.
Concédeme poder cumplir la misión de catequista
con humildad y profunda confianza.
Que mi catequesis sea un servicio a los demás,
una entrega gozosa y viva de tu evangelio.
Recuérdame continuamente que la fe que deseo irradiar
la he recibido de Ti para los que me confías.
Hazme verdadero educador de la fe
atento a la voz de tu Palabra,
Amigo sincero de los demás, especialmente,
de mis hermanos catequistas.
Que sea el Espíritu Santo quien conduzca mi vida
para que no deje de buscarte y quererte,
para quer no me venza la pereza y el egoísmo,
para combatir la tristeza.
Señor: unido a Ti y a la Iglesia y a tu Madre María,
sepa yo guardar, como ella, tu Palabra y ponerla
al servicio del mundo.
Amén.
S.S. Juan Pablo II

ORACIÓN DEL CATEQUISTA n. 3
 
 
Señor Jesús:
 
Aquí me tienes para servirte
y colocar a tus pies la labor en que estoy empeñado.
Tú me escogiste para ser catequista,
anunciador de tu Mensaje a los hermanos.
Me siento muy pequeño e ignorante,
soy a menudo inconstante,
pero sé que Tú me necesitas.
Gracias por confiar en mí, pequeño servidor tuyo.
Estoy pronto a cumplir esta hermosa tarea
con sencillez y modestia, amor y fe.
Quiero ser instrumento tuyo
para despertar en muchos hermanos:
cariño por tu persona,
confianza en tus promesas,
deseos de seguirte como discípulo.
Bendice día a día mis esfuerzos;
pon tus palabras en mis labios,
y haz que, en comunión con mis hermanos,
pueda colaborar en extender tu Reino.
 
María, tu que seguiste siempre con fidelidad
las huellas de tu Hijo,
guíanos por ese mismo camino.
Amén.

ORACIÓN DEL CATEQUISTA n. 4

Me has llamado, Señor,
a continuar tu obra de anuncio del Reino
que inaguró entre nosotros
Jesús, tu Hijo y nuestro hermano.
Con los profetas te quiero gritar: Mira, Señor, que no soy más que un joven que no sabe hablar.
Pero, a pesar de todo, aquí estoy para hacer tu voluntad y proclamar a todos que Tú eres el Dios de la Vida el Dios de la Misericordia. Tú, Señor, conoces muy bien toda mi vida y mis dudas; mis fragilidades y debilidades.
Solo quiero que mi vida esté a tu disposición como lo estuvo la de María, creyente sencilla y Madre buena.
Señor, que sepa hacer resonar tu mensaje en mi comunidad, en el lugar donde vivo para que la buena noticia llegue a todos y el mundo crea en el Evangelio.
Amén

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