ORACION DEL CATEQUISTA n. 1 Señor, tú me has formado con todo el amor que puede tu corazón. Tú has sembrado en mí la vocación y me has llamado hacer catequista, a mostrarte a los demás a través de tu palabra, a llevar el mensaje de tu amor a mis hermanos. Bien sabes señor que no poseo riquezas materiales, pero tengo lo que me has dado: & Mis manos para ayudar a otros. & Mis pies para llevar tu palabra al que esta triste y preocupado. & Mi corazón para amar especialmente a los niños, niñas, adolecentes, jóvenes y adultos del mundo. & Mi inteligencia para fabricar un mundo mejor. & Mi voz para predicar tu palabra a quienes pocos han escuchado de ti. Todo esto me lo has dado y no quiero guardarlo para mí solo. Quiero compartir mi vida con todos, especialmente contigo señor. Yo se que contigo podemos llevar tu palabra a todos. Amen ORACIÓN DEL CATEQUISTA n. 2 Señor haz que yo sea tu testigo, para comunicar tu enseñanza y amor. Concédeme poder cumplir la misión...
"Huellas en la arena" (Poesía Anónima) Una noche en sueños vi que con Jesús caminaba junto a la orilla del mar bajo una luna plateada. Soñé que veía en los cielos mi vida representada en una serie de escenas que en silencio contemplaba. Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando mientras con Jesús andaba como amigos conversando. Miraba atento esas huellas reflejadas en el cielo pero algo extraño observé y sentí gran desconsuelo. Observé que algunas veces al reparar en las huellas en vez de ver los dos pares, veía sólo un par de ellas. Y observaba también yo que aquel sólo par de huellas se advertía mayormente en mis noches sin estrellas. En las horas de mi vida llenas de angustia y tristeza cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza. Pregunté triste a Jesús: "¡Señor, Tú no has prometido que en mis horas de aflicción siempre andarías conmigo…? Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas cuando más sie...
ORACION POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES ¡Jesús Divino! Sacerdote Santo que eres la vida de la iglesia, mira cuán grande es la mies y cuan pocos los operarios. Danos Vocaciones Sacerdotales según tu corazón y consérvalas santificándolas en tus seminarios, incendiando las almas de tus futuros sacerdotes con el fuego que viniste a traer a la tierra. Muchas almas necesitan sacerdotes, porque muchas languidecen y se apartan de ti y muchas otras se pierden para siempre. Danos sacerdotes Señor y multiplica estas Vocaciones que serán tu consuelo. Te lo pedimos por la intercesión de María, la Madre y Reina del Sacerdote. ¡Jesús Salvador del mundo, santifica tus sacerdotes! ¡María, Reina del Clero, ruega por los sacerdotes! ¡Oh, Señor, envía a tu iglesia santos y fervorosos Sacerdotes!
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